19
Mayo
2012

Un viaje inolvidable

Tocando el corazón de los maestros y los estudiantes

Un viaje inolvidable
“¿Cómo puede una escuela tan grande como el Grupo Cudec?”, se pregunta María Burguer, autora de una carta dirigida a Bert y Sophie Hellinger que además de emotiva, nos da muestra de los hallazgos y logros de la Pedagogía Sistémica Cudec® con el enfoque de Bert Hellinger.

¿Cómo puede un centro escolar tan lejos de Alemania, hacer de los principios de la Hellinger Sciencia® y de las comprensiones de Bert Hellinger sus principios básicos? ¿Cuál es la diferencia con las escuelas alemanas?

Con gran interés en encontrar la respuesta, asistí como oyente para ver en la práctica el trabajo pedagógico de Grupo Cudec® según Bert Hellinger. ¿Cómo les son transmitidas las comprensiones de Hellinger a más de 2000 alumnos por curso? ¿Cómo participan los educadores? ¿Se hacen presentaciones sobre el tema? ¿Cómo se involucra a los padres? ¿Cómo se tratan los casos de alumnos con dificultad para el estudio o moderar su conducta?

Tras cinco días de convivir en el entorno de la Pedagogía Sistémica Cudec®, esta es mi conclusión: Estoy fascinada de que las comprensiones de Bert Hellinger se enseñan y se viven. Quedo maravillada de esta obra tan grande que ha nacido entre Alemania y México y, que con sus contenidos y estructuras sean llevados con gran éxito a España y otros países de Latinoamérica: Argentina, Colombia, República Dominicana, Venezuela.

Nadie en México podía creerme que en mi antiguo colegio, en Westfalia, con más de 1000 alumnos, hubiera tales dificultades que los padres debían llevar a sus hijos en las tardes a terapias o a clases extras pagadas.

Con la Pedagogía Sistémica Cudec® todo es muy diferente. Estos docentes de México han interiorizado a Hellinger y están felices de que sus condiciones de trabajo y de vida hayan cambiado radicalmente gracias a su filosofía.

“Con la Pedagogía Sistémica Cudec© se acaba el desgaste emocional”, me dijo una profesora de Química. Ella descubrió que sus alumnos varones, perdían el gusto por su clase, debido al enojo con sus padres a raíz de su divorcio.

Esta es una observación que pueden hacer también los educadores en Alemania, pero a diferencia de aquel país, nuestros profesores no están con las manos atadas delante de esa situación.

Pero la diferencia más importante según mi observación es la siguiente: El centro del interés está puesto sino en el desarrollo emocional del alumno, además de la producción de conocimiento.

El alumno se debe sentir bien en su piel y en el lugar que le corresponde. Por esto, si la Pedagogía Sistémica Cudec® trabaja con docentes y alumnos felices. Es un oasis dentro de la tensión que reina en el sistema escolar –diría de cualquier país—; de ahí el éxito de exportación que tiene.

¿Cuándo se siente bien un niño y puede aprender mejor?
Cuando tiene una buena relación con su papá y su mamá. Cuando es agradecido con su hogar y con su escuela. “Sólo un corazón agradecido puede aprender”, dice Angélica Patricia Olvera García, humanista y pedagoga que generó la Pedagogía Sistémica Cudec® con el enfoque de Bert Hellinger. Sus “Órdenes del Amor”, son el fundamento de la educación y de la formación escolar en este centro escolar mexicano.

Vi en Cudec® como los chicos y adolescentes viven ya en otro contexto. Buscan y filtran información más rápido, con otros intereses, usando hasta tres dispositivos móviles a la vez. ¿Qué tipo de escuela necesitan? ¿Qué alternativas se les pueden ofrecer para fortalecer su campo emocional?

¿Podrían imaginar una escuela donde el primer año es dedicado a fortalecer el vínculo con la madre y en el segundo año con el padre? De esa manera se refuerza el lazo con la abundancia y el éxito. Además, estudian todas sus materias regulares.

Los niños aprenden con la ayuda de genogramas, dibujos, juegos en grupos y meditaciones a conocer su lugar en la familia, a estar agradecidos con su madre, a aceptar sus límites, a conocer su lugar dentro del grupo, dentro de la clase y en la escuela. Y así, hay algo que me interesa especialmente: trabajan en la importante relación de los niños con sus abuelos. No hay ningún alumno que no conozca el nombre de sus cuatro abuelos.

En Bad Reichenhall (2010), Alemania, Cudec® nos presentó la tabla periódica de los elementos que usan en la clase de Química. La llaman la Tabla de Hellinger, porque según sus comprensiones y enseñanzas, cada elemento tiene su lugar fijo dentro de la tabla. Así es en las familias y escuelas: cada uno tiene su lugar en el sistema, sea conocido o esté por descubrirse.

Con la Pedagogía Sistémica con el enfoque de Bert Hellinger, el Grupo Cudec® ha desarrollado programas para atender a sus alumnos y docentes. Está por ejemplo el servicio de Orientación, que cumple una función mediadora entre la escuela y el hogar. Los orientadores, que son profesionales titulados en psicología o pedagogía, entrenados para reconocer rápidamente si las dificultades del chico o el maestro son de origen familiar o escolar.

Luego vienen los asesores familiares. Con ellos, docentes y alumnos tienen una vivencia en realidad tan profunda que se puede hacer una obra de reparación de la relación entre ellos y sus padres. Está el Programa de Apoyo Familiar (PAF) que forma a papá y mamá para comprender mejor a los hijos. En fin.

Y ¿por qué escribo esto? Porque estoy impresionada de cómo ha calado el pensamiento de Bert Hellinger en la sociedad mexicana en diferentes estratos de la población y que impacto tienen sus enseñanzas para más y más personas, tanto en la vida cotidiana como en el área profesional.

Me despido con la frase que nos diera Angélica Olvera. "Sólo un corazón agradecido puede aprender". No son palabras vacías. Nadie, ni el director, ni el conserje o los choferes irrespetan esta premisa o se ríen de ella.

Me pude formar una idea completa del sistema educativo del Grupo Cudec® y, tras mi visita a sus instalaciones, la despedida no me resultó tan difícil. Pienso regresar en regresar en algún momento con un grupo de personas interesadas en buscar aquí impulsos para reformas en el área pedagógica en Alemania. Mi mayor agradecimiento a todas aquellas personas que me dedicaron su tiempo. Gracias a Angélica Olvera y a Alfonso Malpica por su hospitalidad y por haberme dedicado igualmente su valioso tiempo. Gracias a Sophie y Bert Hellinger por haber sentado las bases de esta obra y continuar en esta tarea.

María Bürger
Catedrático de Instituto en Alemana

(Traducción al español de Milagros Mussler. Versión sintetizada por el Departamento de Comunicación de las III Jornadas Internacionales de Pedagogía Sistémica Cudec® con el enfoque de Bert Hellinger).

Categorias: Blog de Angélica Olvera

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